Durante los últimos años se viene escuchando en el sector público y privado, en donde se habla sobre el cambio climático, el término “NAMA” como una de las medidas para hacer frente al calentamiento global y sus repercusiones en materia de seguridad, economía, salud pública y conservación de ecosistemas de nuestro planeta.

Pero, ¿qué es una NAMA? ¿Quiénes la aplican? Con el presente artículo buscamos responder a estas y otras interrogantes sobre el tema.

Se define como una NAMA a aquellas Acciones de Mitigación Nacionalmente Apropiadas (NAMA por sus siglas en inglés), que los países en desarrollo están dispuestos a tomar para contribuir al esfuerzo global y aminorar el impacto que causan algunas industrias en el calentamiento global y por tanto al cambio climático.

Las NAMAs deben ser medibles, reportadas y verificadas, ya que son políticas dirigidas al cambio transformacional dentro de un sector económico o acciones a través de varios sectores, tanto públicos como privados, para un enfoque nacional más amplio.

NAMAs en el Perú y en el sector cementero

Las iniciativas ligadas a las NAMAs en el Perú tienen sus inicios en el 2011, cuando el Ministerio del Ambiente puso en marcha el Programa Nacional de Residuos Sólidos con el objetivo de aminorar las emisiones causadas por este tipo de residuos. A partir de ello, nuevos sectores comenzaron a sumarse a la ejecución de las NAMAs, tales como Vivienda, Energía, Transporte, Bioenergía y la industria cementera.

En nuestro sector, la ejecución de la NAMA se realizan a través de un trabajo coordinado entre entidades del Estado, como el Ministerio de la Producción y el Ministerio del Ambiente; organizaciones como la Asociación de Productores de Cemento (ASOCEM); y empresas cementeras como UNACEM, Cementos Pacasmayo, Cementos Yura, Cementos Inka, entre otros.

Esta NAMA ha sido desarrollada a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD y el programa “Fomento de Capacidades en Desarrollo Bajo en Emisiones-Perú”; con el objetivo de identificar las acciones recomendables de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero, en que la industria cementera podría aplicar según sus ventajas comparativas, capacidades técnicas, económicas y sociales. Asimismo, se busca incentivar que las compañías cementeras, asuman las siguientes medidas de mitigación:

  • Co procesamiento, usando combustibles derivados de residuos para reemplazar los combustibles fósiles.

  • Reducción del contenido de clínker, sustituyéndolo por materiales de adición como la escoria, cenizas, puzolana, caliza, entre otras que mantenga las cualidades del cemento.

  • Incremento de la eficiencia energética, con la introducción de nuevas y mejores tecnologías.

  • Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV) para el inventario de gases de efecto invernadero (GEI), usando la metodología de “Getting the Numbers Right – GNR” para la construcción de la contabilidad de emisiones de Dióxido de Carbono CO2.

Andres Jensen

Andrés Jensen

Consultor internacional en temas de Desarrollo Sostenible, Cambio Climático, Energía y Gestión de Residuos,

“Gracias a los avances llevados a cabo por empresas internacionales, se sabe que dichas medidas son factibles de implementar a nivel local, pues la tecnología que usa la producción de cemento es bastante estándar y la industria peruana cuenta con la mejor tecnología disponible”.

Sin embargo, será necesario tomar en cuenta factores legales y normativos que favorezcan un adecuado marco regulatorio, fomentando una gestión sostenible de residuos. Un avance tangible en este aspecto ha sido la Ley de Gestión Integral de Residuos publicada en 2017 y reglamentada el presente año, en la que se reconoce el co-procesamiento en hornos cementeros como una alternativa segura y eficiente de valorización de residuos”, agrega.

David Cueto

David Cueto

Jefe de la División de medio ambiente de UNACEM

“La empresa manifiesta su apoyo y cooperación con el gobierno peruano para trabajar conjuntamente en el logro de las metas y desafíos frente al cambio climático. Por ello ratifica su compromiso y orienta sus esfuerzos en la reducción de gases de efecto invernadero en sus procesos industriales. El cemento es una de las soluciones más sostenibles a las necesidades de mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático, porque beneficia a la industria y al país hacia una economía baja en carbono”.

Last modified: 14 marzo, 2019

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